24 de abril de 2017

ORIXA OGUM


23 de abril, se celebra el homenaje al Orixa Ogum. Es uno de los siete Orixas que conforman el panteón que cultuamos en nuestra tradición de Umbanda. Se le conoce por el guerrero, sus armas son el sable, la espada y el escudo. Cada Orixa tiene su día de la semana y un planeta que le corresponde, un color y una nota musical.
El día de la semana es el martes, el planeta que le corresponde es Marte, el color del Orixa es el naranja, la nota musical es fa. Su horario planetario es de 3:00 a 6:00hs. Las hierbas que les corresponden a esta vibración son: granada, romero, espada de San Jorge, menta, lavanda.
Bajo su vibración llegan muchos Ogunes: Ogum das Matas, Ogum Mege, Ogum de Ronda, Ogum Matinata, Ogum Beira Mar, Ogum de Lei.
Estas Entidades espirituales son guías de los médium (son Entidades incorporables).
Yo me inicié en el camino de la religiosidad en la casa religiosa de Ogum das Matas. Él es mi padre espiritual, me llevó de la mano a mi iniciación, me formó como médium de Umbanda, y me dio el aval espiritual y material para abrir mi casa religiosa. Soy una agradecida a mi Pai Ogum das Matas y al Morubixaba Jhonny de Ogum das Matas, a quienes me moldearon junto con el Pai Caboclo Arariboia que es la Entidad espiritual que guía mi vida espiritual y material.
Hoy 23 de Abril vaya mi humilde homenaje a Pai Ogum das Matas.
Saravá Ogum das Matas
Ogunhe meu Pai
Gracias por ser el jefe de la chopana en la cual nací en este hermoso camino de la espiritualidad y de la religión, de mi amada Umbanda.

Morubixaba Luz de Caboclo Arariboia

29 de marzo de 2017

NUESTRA TRADICIÓN

Para aquellos que no están familiarizados con el concepto: “Religión viva”, nos gustaría desde nuestra humilde experiencia decirles cuán importante es para nosotros poder compartir sin persuadir a nadie, la maravillosa experiencia de entablar contacto con nuestro Ser sagrado y todo lo sagrado que se manifiesta.
Cuando nos liberamos de las cadenas del miedo y preconceptos, nuestra consciencia se expande dando lugar a nuevas y profundas experiencias que nos hacen sentir que a pesar de nuestros problemas cotidianos, vale la pena vivir.
Dicen por ahí que quienes viven experiencias místicas, o que se acercan a ellas, no encuentran palabras para definirlas y algo de eso ha de haber. Desde la perspectiva de nuestro mundo “real” es casi una utopía hablar de felicidad y alegría cuando no se consiguen las “cosas” que supuestamente nos harán felices.
Desde la perspectiva de esta Umbanda universal, que nos muestra, no nos impone, el cómo las energías negativas de nuestras emociones y creencias en forma de ira, odio, y enojo; así como nuestro amor, compasión y comprensión, se proyectan en el medio físico de la vida, e impactan en cada uno de nosotros. A su vez se expanden a través del campo magnético del planeta afectando a unos y otros con su poder destructivo o constructivo. Sin embargo, el poder de destruir o construir está latente en cada uno de nosotros, por eso estamos aún por aquí.
Es esta naturaleza constantemente cambiante de la creación la que Umbanda nos quiere mostrar. Si la naturaleza cambia, nosotros también, todo y todos estamos todavía en proceso de cosmos génesis. Si nos conformamos con esta existencia dominada por nuestros cinco sentidos básicos, seguiremos limitando la posibilidad de experimentar y vivenciar a través de nuestros dos restantes sentidos superiores, el mundo sobre natural.
Umbanda como sistema religioso que es, tiene los mismos objetivos que toda religión persigue: la religación con lo sagrado, con nosotros mismos y con la naturaleza. Sin embargo, muchos misterios la rodean que los sacerdotes a ella devotados intentamos desvelar. Descubriéndola, nos descubrimos, comprendiendo lo sagrado, comprendemos el porqué de la existencia de nuestra propia experiencia de vida, y contemplando la naturaleza descubrimos las fuerzas elementales con las que nos crearon.
Umbanda es esencialmente un encuentro, un encuentro entre culturas, flexibilizadas por sus integrantes más pobres, más vulnerables de la población brasilera, y (en todos los países donde se va instalando) que encontraron en su condición de pobreza las necesidades en común que el poder les negaba y niega1. Indígenas y africanos, indúes y europeos marginados de las oportunidades que la sociedad genera, aproximaron sus creencias unos con otros compartiendo lo único genuino que tenían, sus creencias y su fe.
Debido a ello, Umbanda descendió para instalarse definitivamente entre el núcleo de la población que aceptaba sin ambigüedades las diferencias existentes entre cada uno de ellos y partir de allí, ella se tornó popular. De modo que, a nadie debería de sorprender la infinidad de formas y faces que ella muestra para satisfacer a todos sus hijos, sean ellos blancos, negros, rojos o amarillos, que al igual que el arco iris, surgen después de la lluvia, fertilizando esta tierra americana.
En nuestros días Umbanda florece y se desarrolla en medio de la sociedad actual como una vía posible de felicidad a pesar de estar inserta en un contexto social y económico desfavorable. Tanto es así que en ella, en nuestros días, conviven lado a lado personas oriundas de diferentes clases sociales, razas, opción sexual y de género, mostrando con ello uno de sus más destacables principios: unidad en la diversidad1.
Umbanda es esencialmente inclusiva, no tiene un libro sagrado que la dogmatice, no tiene un mito fundante que la codifique, no existe una autoridad entre Terreiros que la centralicen, concluyendo, Umbanda es una forma de vivir comunitaria horizontal, la única verticalidad que reconocemos es la de los Orixás y todas las Entidades Espiritual que se manifiestan.
A esta Umbanda hemos entregado nuestros destinos un sinfín de hombres y mujeres que tenemos cifradas esperanzas de llegar a nuestras más profundas realizaciones espirituales cuando nos permitamos aventurarnos más allá de los límites de lo que siempre hemos dado por cierto en nuestras vidas.
Honrando ese principio de: unidad en la diversidad, los morubixabas e iniciados del Centro Umbandista Reino da Mata les mostraremos a quienes tengan interés, una parte de esta Umbanda Universal que con mucho orgullo y respeto nos esforzamos en mantener viva: nuestra Tradición.
En nuestro Terreiro vibran e irradian su poder volitivo los 7 Orixás Mayores o Ancestrales, más uno: Exú, energías que conjuntamente con la fuerza vital de los Caboclos, Pretos Viejos, Crianzas y Exus y Pombas Giras conforman el núcleo raíz de las energías plantadas en nuestro Terreiro. A este núcleo vibratorio surgido de nuestra teología, se le suman los fluidos y energías provenientes de nuestros antepasados y ancestros, “acentado” en el Pote de Agbó que contiene las hierbas que transportan el poder de nuestra tradición.
De esta manera, la raíz de nuestro árbol genealógico se expande por diferentes caminos creados por abuelos, padres, hijos, nietos y bis nietos, quienes pasamos a ser portavoces y artífices de esta tradición que recibimos de nuestro padre espiritual Ogum das Matas representado aquí en la tierra por nuestro Jefe religioso Pai Jhonny de Ogum das Matas.
Efectivamente, nuestro orgullo ancestral es conformado por nuestra bis abuela Mae Eva de Cacique Tupinambá, bis abuelo  Pai Pimentel, nuestra abuela complementaria (Línea del Caboclo Pantera negra) Mae Emilia de Cabocla Pena Dorada y finalmente nuestro abuelo Pai Urbano Mota2 de Ogum Africano introductor de nuestra tradición religiosa en el Uruguay.
Para ellos y sus antecesores que no tuvimos el honor de conocer, vayan nuestros más sentidos agradecimientos en estos momentos en que nuestra casa tiene el honor de evocarlos para sumar al axé de nuestro Centro la fuerza espiritual de cada uno de ustedes, plantadas en el Pote de Agbo.
El pote de agbó contiene en sí mismo, además de las hierbas de poder, el axé de la tradición de nuestra casa, en nuestro caso: la tradición de OGUM, sostenida por la vibración del Orixá Oxossi quien preside los destinos de nuestro Terreiro. Este pote simbolizará por siempre el poder de esta escuela o linaje de transmisión oral de conocimiento, que será replicada por cada uno de los médiums o hijos espirituales que hayan cumplido con los procesos iniciáticos establecidos en nuestra tradición.
No cabe en este trabajo disertar minuciosamente sobre las características e influencias esotéricas de nuestra tradición, por lo tanto, vamos discurrir sucintamente sobre aspectos exotéricos que hacen a su raíz. Como toda religión, tradición o linaje, la sostienen principios y fundamentos que hacen a su razón de ser. En este sentido queremos destacar mensaje de las Entidades Espirituales respecto a algunos principios que la conforman: prescindir del elemento sangre en nuestros rituales, la iniciación como soporte religioso y no lucrar con la religión3, sin que por ello sea gratis.
 A partir de esta premisa se construye nuestro corpus doctrinario que consiste en, método (forma religiosa e iniciación) epistemología (aspectos teológicos, éticos y doctrinarios), es decir, forma de vivenciar los principios y valores de nuestro linaje o tradición.
Todo lo anteriormente expuesto es vivenciado y ritualizado a través de UMBANDA-KIMBANDA, la ley mayor, obediente a la ley divina. Para describir la diferencia entre Umbanda y Kimbanda, lo podemos percibir en cada uno de nosotros, todos y cada uno de los seres espirituales estamos constituidos por dos dimensiones bien diferentes pero íntimamente entrelazadas y profundamente conectadas, nuestras zonas de luz y nuestras zonas de sombra.   
En nuestras zonas de luz (evolución ganada) dimensión espiritual, trabajan las Entidades de Umbanda, Pretos Viejos, Caboclos, Crianzas y sus sub falanges intensificando nuestra trascendencia espiritual. En cambio en nuestras zonas de sombra (evolución a ganar) dimensión telúrica, trabajan las Entidades de Kimbanda, Exús y Pombas Giras, estimulando nuestra inmanencia espiritual.
Reflexionando, nuestra existencia es Umbanda-Kimbanda, la paralela activa y la paralela pasiva, según nuestra interpretación no puede existir una, sin la otra, así como el bien y el mal, la noche y el día. Nosotros mismos, Alma (espíritu) Orixá, Cuerpo (Bará) Exu. De hecho, somos parte de un Universo tan grande que todas las partes son compartidas de forma equivalente entre sí. Como dicen las antiguas tradiciones: “así como arriba, es abajo” “como adentro es afuera”.
Umbanda y kimbanda trabajan en la re integración y en la re ligación del hombre, pues, nos han educado para percibirnos fragmentadamente, pensamos de una forma, sentimos de otra y actuamos de otra forma, viviendo casi permanentemente en un conflicto existencial.
Este universo empírico y de tradición oral que emana de nuestra tradición tiene como soporte de aprendizaje, la participación y la práctica. Al no ser una Religión de libro debemos agudizar todos los sentidos, para vivirla, sentirla y percibirla, que surgirá de saber escuchar, saber mirar, saber olfatear y hasta saber degustar las comidas ritual impregnadas de la fuerza ritual de los Orixás y los Ancestros.
De manera que, la transmisión de conocimientos, no se da apenas por escrituras, sino por sobre todo, a través del contacto con los elementos simbólicos existentes en el Terreiro y que han permanecido inalterados a pesar del tiempo y del sincretismo.
En nuestra tradición nos tomamos muy enserio  la disciplina, la que  pretende ir un poco más allá de la simple función de cumplir con códigos, horarios y tareas, pues ella, sobre todo, busca la formación del carácter del iniciado proponiendo el auto control y auto disciplina a través del conocimiento de sí mismo.
Se espera que los procesos iniciáticos oficien de expansión de nuestras consciencias y por medio de ella ampliar y extender nuestro compromiso por nuestra Religión en toda su dimensión de existencia. Así pues la vida de nuestro Terreiro y de nuestra Religión UMBANDA depende de cuanta responsabilidad, disciplina y compromiso pongamos cada uno de nosotros en su defensa y cuidado.
Hoy sabemos que la fuerza que moviliza a los espíritus, es la solidaridad y la justicia, para que la evolución sea un norte posible para todos los espíritus, encarnados y luminares. Este compromiso es desde siempre la razón de la existencia del mismísimo creador que nos garantiza el auxilio material y espiritual que cada uno de nosotros necesitamos.
Bien lo saben los ciegos que precisan de un brazo que momentáneamente los guíe, los hambrientos, los acosados por espíritus obsesores, los carentes de amor, los necesitados de paz y tranquilidad y todos aquellos que piden con la humildad de saber que ellos solos no pueden. Para ellos existe un Caboclo, un Preto Viejo, una crianza, una Pomba Gira, un Exú, un Africano…, que con simples palabras, una vela y un poco de hierba logran atenuar nuestro momentáneo dolor.
Todo esto tiene efecto directo sobre el iniciado en nuestra Tradición y nos obliga a tomar nueva posición frente al mundo: “nada se logra sin esfuerzo y responsabilidad”. Si se ha comprendido Umbanda y nuestra Tradición, nos habremos comprendido a nosotros mismos, pues la meta de este camino es la plenitud del Ser Espiritual.

CENTRO UMBANDISTA REINO DA MATA



1 En nuestro País la inmensa mayoría de los terreiros se ubican en las zonas periféricas o marginales de nuestras ciudades. En sus comienzos los terreiros de Umbanda eran allanados, sus imágenes y elementos ritual destrozados y sus practicantes detenidos, cosa que en la historia del Uruguay no sucedió con ninguna otra Religión o filosofía de las muchas que existen.
1 Rivas Neto: Umbanda a Protosíntesis Cósmica
2 Respecto al Pai Urbano Mota estaremos hablando en otro trabajo.
3 Entendemos lucro como todo proceso de comercialización de la Religión

28 de marzo de 2017

Familia toda, retomando las actividades espirituales de nuestra casa religiosa, les esperamos este próximo sábado 1º de Abril a las 21hs, para compartir una nueva sesión espiritual de Umbanda.

José María Delgado 1935 esq. Av. Italia